Arribar a una definición de juego patológico es una tarea compleja. Por empezar debemos decir que no existe una causa única por la que una persona llega a tener problemas con los juegos de apuesta. Múltiples factores inciden en la aparición y el desarrollo de esta patología. Interactúan aspectos psicológicos, biológicos, socio-culturales, familiares y otros, siendo imposible que solo uno de ellos sea el causante del trastorno.
Los juegos de apuesta y de azar son un fenómeno que va en aumento, tanto en nuestro país como en todo el mundo. Algunos juegos de reciente aparición, como las máquinas tragamonedas o los bingos, han disparado las cifras de personas adultas y jóvenes atrapadas en esta adicción.
Sin embargo pese a ser un trastorno reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ludopatía o juego patológico no es tomado en cuenta como una enfermedad, por gran parte de la población.
Debe destacarse que no son ludópatas todas las personas que juegan. Hablamos de ludopatía cuando una persona es incapaz de controlar su juego y éste afecta áreas significativas de su vida (salud, familia, trabajo, amistades, economía, etc.) A medida que se implica en un juego sin control, esta persona dedica a esa actividad cada vez más tiempo y dinero. En estas circunstancias, poco a poco aumentan la pérdida de interés por otras actividades, el aislamiento social, depresión, endeudamiento económico y otros problemas.
Al usuario de juego de apuestas que tiene problemas con los mismos, le es muy difícil dejar de jugar o controlar su juego de forma efectiva, incluso si desea hacerlo. Por su etiología, por su curso y por su pronóstico, el juego patológico implica gran sufrimiento de toda índole. Por eso, necesita ayuda. Es importante, entonces, que recurra a quienes, como nosotros, pueden asesorarlo y colaborar, para que acceda a una elección de vida más sana.
|